Definitivamente creo que tengo una especie de imán. Bueno, no yo, sino más bien una cierta prenda de vestir mía. Cierta prenda negra que sujeta dos cosas. ¿Cómo se explica entonces que si no la llevo, mi Dios sexy no aparece en todo el día, y en cambio día que la llevo, no dejo de encontrármelo? ¿Destino? ¿Casualidad? ¿Fuerzas atractivas? Yo por si acaso mañana la llevo...
Pilinguines mí@s, ¿cómo lleváis la cuesta de enero? A mí me está costando... y no precisamente por la parte económica... ¡Quiero descansaaaar!
Estoy tan hecha polvo que no tengo ni ganas de escribir... ni siquiera sé qué contar... dejemos que el mundo siga girando...
yo creo también que si mezclo cierto perfume con un pintalabios marrón hay un mozalbete que me mira más... nos unimos en un grupo atractor único?
ResponderEliminarbesicos!
L.P.
Punto a tener en cuenta, mentes calenturientas:
ResponderEliminarAquí una viste correctamente, en ningún momento me dedico a lucir mis encantos femeninos por ahí, van bien tapaditos ahora que hace frío. Osea que no, no atraigo a mi Dios Sexy por ir luciendo domingas... mal pensados! Guarros! más que cerdos!
Nada, ahí dejo la aclaración.