jueves, 26 de agosto de 2010

Como veníamos diciendo...

Una lluviosa mañana de hace meses me desperté de madrugada, cogí mi maleta y el taxi me recogió. Quedaría muy poético si no fuera porque no fui en taxi, sino que tengo la parada de metro cerquita de mi casa. Así que hacia la estación. Tras interminables horas de tren sufriendo a la más variopinta fauna de la región, crucé la frontera, que me dijo que estaba de camino hacia lo que podría ser una gran fuente de conocimiento para mí, o quizá algo más.

En realidad yo ya sabía que no sería nada más, pues mientras estábamos de campaña, mi jefe supremo insistió en que, ya que chuloaparte estaba soltero, podría instalarme en su casa, cosa que chuloaparte recibió con amplia sonrisa y pensamientos calientes. En caso de que las cosas hubieran ido por esos derroteros, yo hubiera llevado un bozal y un látigo, pues nunca se sabe qué perros hay que domar. Pero los derroteros fueron otros.

Tras muchos correos preguntándole por hoteles, hostales y demás, lanzando indirectas muy directas, sus respuestas eran siempre: No lo sé, no soy de aquí. ¿Te crees que no me había dado cuenta que no eres del extranjero? ¡Debería de ser tonta como para no saber que no eres de ahí! !Pero llevas dos años viviendo, luego algún sitio para dormir deberás conocer! Si no es así, entonces es que eres más tonto de lo que pensaba...

Acabé en uno de esos youth hostels tan típicos de europa, en los que no paran de parlotear en alemán toda la noche, y eso que tú quieres dormir. Pero había wifi gratis, y ya que iba cargando con mi portátil poco portátil, al menos podía hacer videoconferencias con casa.

Me encontraba en el extranjero, sin saber ni jota de la lengua del país, la gente sin saber ni jota de inglés, completamente sola, con el chuloaparte. De por sí la idea ya me da escalofríos. El primer día, y como muestra de buena voluntad, me acompañó todo el día, incluida la hora de comer. Me dijo como se pedía la comida, qué comida era comestible y qué era sólo apta para gente del país con estómago a prueba de bombas. Estuvo todo el día encantador. Y por la noche, qué detalle, me acompañó en coche a mi hostal, argumentando que vivía al lado. "Y ya sabes si sales esta noche de fiesta con la gente que conozcas, llámame." Sí, voy a salir la primera noche, con completos desconocidos que confabulan en vete a saber tú que lengua y yo no les entiendo ni jota, pero sí, voy a salir y te voy a llamar. Espérame sentao.

Pues esa primera noche no le llamé porque no salí. Querer, hubiera querido. Al día siguiente, ya no le volví a ver el pelo. Entendí por qué motivo pasó conmigo taaan encantador todo el primer día. Así ya se libraba de mí para el resto de las semanas. Y yo, trabajando en lo mío en condiciones infrahumanas. Quien piense que los científicos tienen una buena vida, que me lo diga a la cara, que se la arreglo primero y luego le enseño por qué le he arreglado la cara a guantazos.

De vez en cuando, él iba apareciendo. Y resultaba frustrante, pues era la única persona con la que podía conversar, pues los demás chapurreaban el inglés pero sufría al verlos hablar, sus caras de esfuerzo eran de película.

El último día, tras una semana desaparecido y yo sin ver a nadie con quien poder intercambiar más de tres frases seguidas, no va el tío y me dice: "llámame por la noche, si ves que no puedes dormir... ven a dormir a mi casa, que eres mi becaria y tengo que cuidarte..."

Bipolar asqueroso, ¿ahora me dices que vaya a tu casa? ¿Tras dos semanas de desesperación, sola, trabajando doce horas diarias, con encierro incluido en el edificio porque no me dijiste a qué hora cerraban y ni siquiera me diste el código de apertura? El puto segurata me confundió con una ladrona y encima no me entendía! Pues te digo algo: ¡Que te den!

Y me fui y le dejé un pitote montado. Ahí acaba mi historia con el chuloaparte. ¿Lo peor? Creo que sólo ha sido un capítulo de mi historia con el chuloaparte, pues parece que en el nuevo curso, tendré que aguantar reuniones con él, y nuevas campañas con él. Ya se las iré contando al teclado de mi ordenador, pues seguro que necesitaré desahogarme mucho mucho cuando deba soportarle.

Ahora sí, me siento mejor. Creo que tras ordenar mi cabeza, le toca el turno a mi armario.

Vendo pulseras decenario, ya me quedan super monas, con un monigote abajo, y de muuuchos colores!! Precios a consultar! Estoy en crisis!!

Recapitulemos...

Han pasado muchos meses desde que no pongo en orden mi cabeza. Y eso está fatal, porque es como cuando vas metiendo cosas en un armario, sin ordenar nada, y sin sacar nada antes. Al final acaba: el armario, a punto de explotar, y tú, sin saber qué tienes, dónde está, o qué hace ese velociraptor ahí en medio. Qué tengo y dónde está, es fácil saberlo: Un montón de ideas, sentimientos y pesares hechos un gurruño, ahí dentro de mi cabeza, apretujados y queriendo salir. Qué pinta el velocirraptor, éso no lo sé.

Bueno, vamos a ello, ¿no? Desde febrero, bufff. cuántas cosas han cambiado. Yo he ascendido, he pasado de chinche a piojo, de "pringada a más no poder" a "pringada a un poco menos a poder". De ser el último mono, a ser el penúltimo. Bueno, ¡ahora tienen en cuenta mis opiniones!

¿Qué tiene que ver esto? Pues que al ascender, cambié también de lugar de trabajo, cambié de horarios, cambié de área. Por lo que si a mi Dios-sexy lo veía en la máquina del café en horario de desayuno, ahora me encuentro a dos máquinas de café de distancia. Y eso es muuuucha distancia. He dejado de verlo, por lo que el tiempo me ha ido demostrando lo que ya venía sabiendo, que la distancia... hace el olvido... ¡AAAAAAAaaaayyy! ¡Pero qué bonito me ha quedado! Casi del nivel de las canciones de Efecto Mariposa.

En el fondo fue así de simple: dejé de verle, dejaron de aparecer las mariposas en mi tripilla. Mi potencial úlcera gastroduodenal lo agradece, pues mi estómago ha estado mejor y descansado. Qué penita, ¿ahora por quién revolotearan mis mil mariposas?

Meses más tarde (llámale hace un mes) le volví a ver. Se ha quitado la perilla (más bien una barba de chivo que tenía) y está raro. Aparte me dicen que ha engordado. Esto segundo es bueno, pues sus huesos no solían tener el recubrimiento suficiente de carne (raro por otra parte al saberse de lo que se alimentaba al medio día, llamado Menú diario del bar de la universidad... aunque quizá al vivir solo sería su único alimento "decente"...)

Pues eso, que lo vi y me dije: Tío, mucho me has cambiao... antes molabas (frase Simpsons). Y mientras seguía mi viaje a través del laaaaargo pasillo pensé para mis adentros: ¡Pero si eres un chulo! ¡Pero si estabas hecho un palillo! ¡Si te faltaba carne mirara dónde mirase! Y tu cara nunca me acabó de gustar. Las veces que te vi de cerca... mmmmm no. Me espantabas un poco. ¿Cómo me has podido gustar? ¿Cómo me has tenido inventándome excusas para hablarte, pensando qué decirte, agradecer al destino las veces que nos encontrábamos y me hablabas, perdiendo tiempo en cualquier rincón sabiendo que pasarías por allí a tal hora...?

Pero por otra parte, tus ojitos miel... la dulzura de tu voz, que me podría dormir escuchándola (y por suerte te pude escuchar horas i horas, embobada mientras explicabas...) tu chulería, tu... Aaaaaaay! Será por eso que sigo soñándole, será que le tengo idealizado. En septiembre te vuelvo a ver... El tiempo dirá.

Una paja mental que me acaba de venir al coco es que con lo tímida que soy en la vida real, que no te digo buenos días porque me da vergüenza, que cuando hablo parece que sea una mosca en la habitación, porque los gilipollas de los que estaban trabajando hasta hace poco conmigo sudaban más de mí que de la mierrrrrrda, aquí me hallo, contándole los devaneos mentales a alguien desconocido de vete tú a saber qué parte del mundo. Bueno, devaneo aparte, si juntara la gente que me lee y la invitara a caviar iraní en mi yate de lujo, me saldría todo gratis. Mejor, así devaneo sola, no sé si sería capaz de enterarme de qué piensa la gente de mí.

Devaneos aparte, ahora viene el tío 2: el Chuloaparte. Chuloaparte, comúnmente llamado chulo-playa, chulo-piscinas y demás terminología asociada, es un ser que hubiera sido más feliz al no conocer. No me ha torturado, gracias a Shivá. (No creo en dioses, pero me mola más el hinduismo, de ahí que mis pulseras decenario tengan un monigote en lugar de cruz en el extremo :P)

Bueno, este ser apareció en mi vida hace tres meses, aproximadamente. Debía marchar de campaña muy lejos, cosa que me encanta hacer, 1) porque me lo paso bien, 2) porque aprendo, 3) porque así doy por culo a mi novio. En este caso, la variable 3 se encontraba aumentada exponencialmente ya que mi jefa (una de l@s much@s que tengo...) había dicho que necesitaríamos la colaboración de un par de personas masculinas de un ente externo a nosotros, uno de los cuales conocía muy bien y estaba muuuuy bueno.

Desgraciadamente, ese comentario hizo crear a mi cerebrito ciertas expectativas del tamaño del Coloso de Rodas, que al ver a semejante individuo, cual Coloso, éstas se derrumbaron, llegando al centro de la Tierra del hostiazo que se dieron. Vale, sí, tiene tatuajes que le dan un punto de chulo (¡Joder! Ya estamos, ¡otro chulo!) Y cuando se desnudó delante mío para enfundarse el traje de buzo me demostró que la firmeza de los gemelos era proporcional a la de su culo, y Dios qué culo. Pero de guapo a rabiar, es feo. Vale, no del todo, y si me hubiera dicho algo en esos días me presento en su habitación del hotel a media noche y en bolas. Pero suerte que no lo hice.

Fuimos de fiesta para celebrar el fin de la campaña, y misteriosamente se enteró de ciertas dotes mías para la danza oriental, así que me chantajeó de broma con hacer desaparecer algunas muestras mías en las cuales había derrochado sudor y sangre, si no daba una clase magistral delante de ellos en el bar. Y gracias al mojito que pronto subió y al mareo que llevaba encima, a ritmo de Io no speak americano destrocé los movimientos de este baile ancestral. Mi jefe supremo me pidió que parara, porque si no no me podría seguir mirando como hasta ahora... Me resultó paradójica la idea de que a mi propio jefe se le despertara el pajarito con mi baile, haciendo después muy difícil la relación profesional los días siguientes al suceso.

El capullo, con una copa de más (la que bebió, sólo bebió una y no le hizo falta más) siguió pidiendo que bailara, y que bailara y bailara más, incluso proponiendo una segunda campaña para festejar el fin en el mismo bar y así volver a verme bailar. ¡O mejor! Irnos de vacaciones los dos, solos. Sí, cariño. No se me habría ocurrido alternativa mejor a un dolor de muelas un día de regla.

Nos despedimos, y cada uno por su camino, hasta que me dicen días después que para procesar mis muestras necesito sus instalaciones. Metedme en la cárcel, despedidme, teñidme el pelo de fucsia, pero tener que verle, ¡nooo!

En realidad eso no fue lo que pensé, pues por aquél entonces tenía la dualidad de: eres demasiado chulo como para gustarme pero joder, me gustas. Eres un capullo pero te hacía hombre de golpe. De cara eres feo pero joder qué culo te he visto. Y la oportunidad de tener que ir lejos hasta sus instalaciones y tener que estar allí con él me pareció, para definirlo claramente, caliente.

Mañana sigo, mi cabeza necesita descansar, y esta noche será de las más calurosas. Si dejo a alguien con la intriga, ajo y agua!

Cuando el demonio no tiene nada que hacer...

... se entretiene en matar moscas con el rabo. Ésta frase me la han repetido hasta la saciedad, sobretodo cuando era pequeña. Por aquél entonces, me lo decían para dar a demostrar que estaba haciendo algo malo, alguna travesura, generalmente fruto del aburrimiento. Ya que estoy en la city, aburrida, he decidido hacer algo productivo. Y he salido a gastar dinero. Esto quizá es productivo para la economía del país, para salir de la recesión, y para que las tiendas en las que he gastado puedan llegar a fin de mes y no cierren, pero para mí, ésta no ha sido la parte productiva. La parte productiva es que ahora tengo abalorios para entretenerme haciendo cositas, al menos durante días.

Bueno, a quién quiero engañar... Como buena diablesa que soy, nada más llegar a mi casa, me he puesto a ello, y ahora ya sólo me queda darle los toques finales a todo, y estará acabado, con lo que mi entretenimiento ha durado... ¿horas?

En la tienda de abalorios he visto algo curioso: Unas pulseritas de hilo, muy simples, hechas con nudos de barrilete, con una cruz en un extremo. Tenían muchos colores diferentes. He pensado que sería otra moda, igual que las pulseras brasileñas de mil colores, las de cada color una cosa, pedir el deseo y se cumple al romperse. Pues bien, al conectarme a internet, horas más tarde, me ha salido spam sobre las pulseras DECENARIO, las pulseras que cierta periodista que no ha acabado la carrera ha puesto de moda este verano. Aaaaah. A día 26 de agosto me entero que han sido la REVOLUCIÓN del verano. Voy al día, ¿verdad?

Pues resulta que las lleva Shakira, la periodista en cuestión y una retahíla de famosos que no sé ni quién son. Bueno, pues parece que son pulseras de origen brasileño, y en realidad son un rosario. Y como el demonio se aburre... he cogido mis hilos y a hacer pulseras.

De momento llevo varias, de muchos colores, y cuál mas grande. Nota mental, hacerlas más pequeñas, aptas a mi muñeca, no a mi cintura.

Me duelen los dedos de estirar hilos y de enhebrar cuentas. Y me pesa la cabeza, necesito desahogarme. Próximo post, qué pasó con mi Dios-Sexy, con el chuloaparte y con... con quien se me ocurra.


Fases pendientes: Publicar entrada. No borrar Historial, ni borrar contraseñas, ni borrar información privada, porque no he acabado. Bye!

miércoles, 25 de agosto de 2010

Tengo sueño...

Hace calor en la ciudad. Me gustaría estar lejos, pero no. He decidido, para no escuchar a mi novio, quedarme con él en la urbe, mientras él se gana las algarrobas (dicho de mi tierra, guanyar-se les garrofes). Y siento que debo poner en orden muchas ideas en mi cabeza, pero hoy de momento, entre que no tengo ganas de escribir, y que ya he ahuyentado cualquier lector potencial (aunque sea un chino que no entienda la lengua) con la gran parrafada de la entrada que sigue a ésta, ya tengo suficiente.

Me voy a soñar con mi Raoul Bova y una noche de onírico sexo desenfrenado. No, mejor dicho, voy a dar vueltas en la cama, a ver si consigo dormirme con la temperatura que hace. Xafogor, bochorno. Lo diga en la lengua que lo diga, suena fatal, y produce pesadez. Buenas noches, yo misma, y si algún siglo alguien me lee, que también tenga buenas noches. Apadéu!

martes, 24 de agosto de 2010

She's the one...

Mi banda sonora hoy es She's the one, de Robbie Williams.

Me encantaba, cuando era una adolescente a la que le iba un tío de casi treinta que cantaba genial. Ahora la he recuperado tras, por fin, aceptar gracias al comentario certerísimo de una amiga, que lo que me van a mí son los maduritos. Y gran recomendación por su parte, Scusa ma ti chiamo amore versión peli, donde sale como banda sonora. Ahora que tengo a ése bombón de Raoul Bova en mi cabeza, quiero deleitarme con su imagen y mi imaginación en el libro.

Moccia siempre me ha parecido pastelazo, ideal para mentes adolescentes. ¡Qué peligro hubiera tenido yo con sus historias en mis 15-18! Ahora sigo teniendo peligro, pero más ardiente, menos dulcificado, es decir, más enfocado al tío bueno que me plantan en la película y menos hacia el amor dulce y rosa que presentan en la historia. ¿Se entiende, no?

De este autor ya he leído Tre metri sopra il cielo, que si bien no me ha decepcionado, quizá esperaba más. Pero es para adolescentes, es lo que se espera para la edad. Y como no puede ser de otro modo, yo, que me leo hasta los ingredientes del champú, estoy esperando a que alguien acabe Ho voglia di te para seguir con la historia de Step y Babi, que por cierto, el primero tuvo un fin muy acertado, espero que en la segunda parte siga acertando el autor, ya sea con la madurez de los personajes o con lo que sea...

Y sí, sólo me falta decir: ¡¡¡Quiero a un Alessandro Belli!!! (Eso sí, versión Raoul Bova, ¡que no me lo cambien!) Y como me lo pusieran delante, ¡lo agarraba y no lo soltaba!

He pasado esta noche de calor soñando con un amor parecido al de la historia. Capilarmente me parezco a la protagonista, a Niki, y en lo delgaducha también, por lo que me ha resultado sencillo imaginarme una historia de amor, que empieza con accidente (¡Ay!) y sigue con una historia de amor infinita. Lo malo es que yo no tengo el descaro de la protagonista. ¿Será que no soy italiana? Debo aprender a ser más descarada.

Y ahora una paja mental. Frases de Federico Moccia, Scusa ma ti chiamo amore:

"Pensar demasiado en algo puede llegar a estropearlo."
Esto me pasa siempre, pienso demasiado en las cosas. Pienso, pienso y pienso, no quiero cagarla, y ¡patapám! Hostiazo al canto.

"El amor es como el póker, a veces tienes que apostar para tener posibilidades de ganar."
Yo nunca apuesto, siempre intento ir sobre seguro, y ahí es dónde la niña mete la pata. Hay que apostar, lo dice un experto en escribir sobre el amor... Qué triste resulta que en lugar de vivir mis propias experiencias, basarme me he, en experiencias inventadas...

"En la vida no se puede tener todo, sin embargo, es necesario aspirar a ello, porque la felicidad no es una meta sino un estilo de vida."
Por eso yo siempre aspiro a todo lo que puedo y más. Mi novio dice que tendré una gran depre cuando me la hostie por que no haya conseguido nada de lo que aspiraba, o bien cuando cumpla mis deseos y lo que antes me pareciera inalcanzable y glorioso luego resulta vacío y sin sentido. Yo le respondo que aspirar a un trabajo triste que no te gusta para llegar a duras penas a final de mes es mucho más deprimente que trabajar en algo que disfrutas, aunque sea duro o difícil, para igualmente no llegar a fin de mes, pero al menos has disfrutado en ello.

Interesante, el diccionario de mi ordenador no contempla el verbo reflexivo "Hostiarse" ni el verbo intransitivo "Hostiar". Pobrecito, con lo poco que lo uso, ¿sabes? Voy a hablar seriamente con los de la RAE: Si aceptan unas putas "alMóndigas" tienen que aceptar este verbo.

"Y por un instante esos momentos son para siempre, puede que un dia se olviden pero por el momento son para siempre."
Gran certeza... Total certeza, diría yo. Dijo Sheldon Cooper que equivocado es un término absoluto y no tiene grados de certeza, a lo que Stuart, el vendedor de cómics contestó que no, que es estar un poco equivocado decir que los tomates son verduras, y muy equivocado decir que son puentes. Pues bien, esto digo yo que es una certeza en su mayor grado.

Ohhh, cabeza cuadrada, perra insaciable, que en mis momentos de mayor apertura y más sensibilidad, me haces expresarme cual manual, dejando los sentimientos aparte. Pues bien, si yo tuviera uno de esos instantes, uno de esos momentos, el autor tiene toda la razón, quizá un día se olviden, pero en ese instante, son para siempre.

"Un accidente puede ser positivo o negativo, depende de como lo mires, del modo en que cambie tu vida a partir de ese momento."
Según qué accidente, nunca será positivo. Lo siento, es así, al menos para mí.

"Una noche de amor, es un libro menos leído", de Honoré De Balzac. Pero a veces esta noche puede cambiarte la vida. Cuando el amor ya no es un drama, sino magia, que de repente convierte a la vida en la cosa más simple y bella del mundo y todo encaja a la perfección. Y tu realidad es exactamente como la habías imaginado. Entonces, las ideas que te faltaban, aparecen."
Anhelo una noche de amor real, de amor. No una noche de... bueno, mejor dicho, anhelo el amor. Sí, ya sabéis que tengo novio. Sí, ya sabéis que no le quiero. Sí, ya sabéis que soy una capulla que no es capaz de decir lo que siente, por temor, por costumbre, ¡qué sé yo! Lo que sí es cierto es que necesito amor.

"Miedo a amar. ¿Qué puede haber más hermoso? ¿Qué riesgo mayor vale la pena correr? Con lo bonito que es entregarse a la otra persona, confiar en ella y no pensar en nada más que en verla sonreír. El amor más hermoso es un cálculo equivocado, una excepción que confirma la regla, aquello para lo que siempre habías utilizado la palabra "nunca". Qué tengo que ver yo con tu pasado, yo soy una variable enloquecida de tu vida. Pero no voy a convencerte de ello. El amor no es sabiduría, es locura... "
Ay, ay, ay... Al leer estas palabras no puedo más que emocionarme y dejar que las lágrimas corran por mis mejillas... ¿Cuándo hallaré yo el momento en el que tema amar a una persona?


"Y comprender que tal vez amar es otra cosa. Es sentirse ligeros y libres. Es saber que no pretendes apropiarte del corazón de otro, que no es tuyo, que no te toca por contrato. Debes merecerlo cada día. Eres consciente de que hay respuestas que quizá deban cambiarse. A veces es preciso partir para volver a encontrar el camino."
Quiero, quiero amar.
"Los celos conservan el amor del mismo modo que las cenizas conservan el fuego."
Nunca he sentido celos, no con la persona que me ha querido. Por ello no puedo entenderlo. No he sentido celos, según mi novio, por que en realidad no le quiero. Como no he podido sentir celos de nadie más, no al menos celos como se refiere la frase, no puedo llevarle la contraria. Sí que he sentido celos de otras personas, las cuales recibían atenciones del ser objeto de mi deseo en el momento en cuestión. Pero no es lo mismo.

"Amor significa no tener que decir nunca lo siento."
Es tan lindo... Si yo amara... me gustaría amar, para poder ser sincera. Me sentiría mucho mejor, no como ahora... Llevo un gran peso que comparto con cualquiera que lo quiera leer, y que al final acabaré llevando yo sola, puesto que el lugar más público es el que más privado puede ser. No como mis cajones de la cómoda, registrados por novios cotillas. ¡Anda, una libreta! Y escrita por mi novia, ¡vamos a cotillear qué dice! Luego se sorprende de lo que lee, y me lo reprocha.

¿Qué saco en claro de hoy?
1. Quiero un Alessandro Belli con el físico de Raoul Bova.
2. Quiero, desesperadamente, amar y ser amada. Amar. Yo. A alguien...

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