lunes, 20 de diciembre de 2010

Crisis existencial, capítulo MCXII

¿No os pasa que hay días en los que os encontráis desubicados? A mí sí. En mi propia casa. Vale, sí, llevo un día de locos. Y sí, quizá lo puedo achacar a las hormonas... Pero no lo sé. Se acercan las vacaciones de Navidad, y ni me había dado cuenta. No sé en qué semana vivo, aunque sí sé qué día es. Se me hace corto el día, se me hace corta la semana. Quedan once días para acabar 2010, y no me lo creo. Me faltan días.

Ahora mismo debería estar trabajando, pero me cuesta seguir un ritmo propio. Es como si me lo tuvieran que marcar de fuera. Me siento extraña. Me siento gandula, me siento cansada. ¡Joder, vaya mierda de blog, que no paro de contar mis penas! Pero ya lo dije, esto es como una especie de diario personal, más secreto que cualquiera que pudiera escribir y guardar en casa...

Por cierto, necesito otro bombón que pueble mis sueños por la noche... ya no me vale el chuloaparte...

Se me han quitado las ganas de escribir... buenas noches.

No hay comentarios:

Publicar un comentario