viernes, 16 de noviembre de 2012

Hay algo peor?

Hoy me he levantado activa. Suerte que a los cinco minutos se me ha pasado...

Fuera bromas. Hoy el horóscopo (sí, eso que todos leemos, nunca creemos excepto cuando acierta, entonces te da miedo) decía que hoy sería un buen día para mí, porque aclararía asuntos del corazón. Oh, qué bien. Y el de cierto géminis decía lo mismo. Qué casualidad, ya que el martes pasado cierto géminis me soltó un jarro de agua fría en forma de: -"Me gustaría hablar contigo un día de estos."

Hay algo peor que un ex que no llega a ex (se quedó en rollo) te diga que quiere hablar contigo? Sí, que un ex que no llega a ex te lo diga, después de evitarle durante un mes, porque te dijo que estaba con otra, y tú te das cuenta que estás colada por él. O peor aún, estar en otra ciudad esperando a un ex que no llega a ex para hablar con él, y te diga que hoy no puede. (Y quedarte con cara de póquer, como siempre). O peor aún, quizá estar escribiendo esto desde un ordenador público en la biblioteca, con el bibliotecario-loco detrás tuyo. Pero este no es el tema.

Os pongo en situación: Hace un año y poco me mudé a una nueva ciudad, para empezar de cero, para romper con fantasmas del pasado (¡y nunca mejor dicho!). Hice nuevos amigos, el primero de ellos un morenazo de ojitos miel. (Acaba de cruzar el bibliotecario-loco). Sí, como podeis imaginar, le eché el ojo. Y ya sabéis que donde yo pongo el ojo pongo la bala. Pues todo bien hasta que un mes más tarde, se lió con una pelandrusca mientras estábamos en una fiesta. (Vuelve a pasar el bibliotecario-loco). Pasaron los meses, perdí el interés, hasta que un día de fiesta (sí, una tiene poca vida social, pero la concentro por las noches) y por culpa de un brebaje delicioso típico de Oporto, (¡ay dios! eso pasaba como el agua, y subía como el wisky!), un ahora pierdo el último tren, ahora toca esperar media hora el bus en pleno y frío marzo, ahora nos pegamos para mantener el calor, ahora echo la cabeza en tu hombro, ahora no sé que ha pasado pero nos estamos liando... Total, acabé en su casa. Repetidas veces. Repetidas veces, sin querer, eh? Eso que una se hace la encontradiza y el otro el buscadizo. Y así medio año.

Eso hasta que mi querido géminis la cagó. ¿Cómo?, diréis. -"Por favor, sé más discreta ahora, porque estoy yendo en serio con una chica." PEEEEEEEEERDONA? A mí no me metes en otro lío de faldas. No cariño, y menos tú. Así que ese día volví a acabar en su casa. Sí, pero fue por un polvete de despedida! Comprenderéis que el último recuerdo que me llevaría de él no quería que fuera mi cara de EING? en el coche de vuelta, de madrugada... 

Desde entonces hemos coincidido un par de veces más. Y yo le he hecho el vacío. Bueno, no. No me sale. Soy incapaz. Pero sí estoy distante. ¿Qué si no? Ahora lo saben mis amigos, puesto que necesito coartadas para no coincidir con él de vuelta a casa de madrugada, puesto que coincidimos y coincidiremos.

Y creo intuir quién es la "otra". Una amiga común que es un sol. Se merece esto, esa chica? No. Me merezco esto yo? Creo que tampoco. ¿Se lo digo? Ya estuve metida en un lío de faldas anteriormente, y sí, también fuí la otra. Qué bueno, no? Siempre soy la otra. No soy a la que engañan, porque siempre soy la "amante, con quien se lo quieren pasar bien". Pero voy saltando de capullo en capullo!

Aunque en realidad sé que soy masoca, y desde que me soltó la perla "Quiero hablar contigo un día de estos..." he estado cavilando qué querrá. Soy científica, por lo que he hecho suposiciones y probabilidades. Creo que en un 45% me quiere preguntar por qué le hago el vacío y si se lo he dicho a alguien (Cabe decir que siempre me ha pedido que lo mantuviéramos en secreto... capullo). En otro 45% me pedirá que sigamos siendo amigos, sin mal rollo. En un 8% se me ha olvidado lo que pensé anoche, y en un 2% me dirá que en realidad en este tiempo que le he evitado se ha dado cuenta de lo mucho que valgo y que me quiere, y que lo dejemos todo para irnos a vivir a una casita de campo en las montañas, o cerca del lago Ness, que criemos cuatro vacas y doce gallinas, y tengamos muchos chiquillos. Y podéis imaginar cuál es el porcentaje que prefiere mi loquita y masoca cabeza, verdad? No, si ya sé que yo, ésser cornuda i pagar el beure!

Ah, y mi pimpollín anterior se ha enterado que me voy a ir la otra punta del mundo.Soy un culo inquieto, ¿qué le vamos a hacer? (Vuelve a pasar el bibliotecario-loco). Y qué me ha pedido?? Un polvete de despedida!! Si es que es más majo! (Si no contamos que me tuvo medio año engañada siendo yo la "otra", que me ha querido engañar alguna vez más, quedar conmigo en sitios totalmente desérticos para emborracharme y quién sabe dónde ni como acabar...). Qué majo!

Y así está el panorama. Y yo he perdido la capacidad de escribir, en estos años de ausencia por aquí. Y tengo que acordarme de qué era el 8% que pensé anoche. Y tengo que despedirme de mi pimpollín-quiero-un-polvete-de-despedida. Y tengo que aguantarme los nervios hasta saber qué quiere mi otro pimpollín-nos-liamos-medio-año-y-me-pones-tonto-pero-en-secreto-que-salgo-con-otra. Y una vez lo sepa, acabar de una vez por todas con esto.

Y mi pregunta era: Hay algo peor? Sí, quizá encontrarme a mi ex que no llega a ex esta noche, cuando salga de fiesta. En mi propio grupo de amigos. Y quizá ella también está. Así da gusto ir de fiesta. Y así se hacen necesarias unas cervezas de más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario